You say Thank You! and Yo digo ¡Gracias!
Mi Gente
Publicado el 11-23-2010
En casa de Mariela Matos, como en casi la totalidad de los hogares de la Unión Americana, se come pavo, salsa de arándano y pumpkin pie. Se invita a familiares y amigos, y se da gracias por todo lo bueno que se tiene y juntos piden bendiciones. Es la fiesta del Thanksgiving, fecha que no solo hace referencia a un día del año, sino a la identidad del pueblo estadounidense. También es una celebración religiosa y al conmemorarse la cena que compartieron los colonos ingleses que llegaron a estas tierras en busca de libertad religiosa, con los indios Wampanoag, es un “thank you” que desde hace casi 400 años esta estrechamente unido al concepto de la inmigración.
Como millones de inmigrantes en Estados Unidos, Mariela ha aprendido a celebrar esta fiesta nacional en su hogar. Junto a su esposo, el charlotense Doug Noto, enfatiza el origen espiritual de la celebración, y ambos recuerdan la importancia del legado de los hombres y mujeres que en estas fechas en especial agradecían a Dios y oraban por su nueva patria.
“Si bien se conmemora la cena en la que los Pilgrims compartieron la cosecha recolectada con la tribu Wampanoag, y a la cual estos llevaron pavos para ser asados, la verdadera razón por la que celebramos Thanksgiving es para agradecer a Dios por las bendiciones recibidas” explica Doug, quien para enfatizar el concepto a sus invitados imprime la proclamación Día Nacional de Acción de Gracias que hizo Abraham Lincoln en 1863.
Se bendicen los alimentos tanto en inglés como en español. “Me ha parecido bien, y adecuado, que Dios sea reconocido de manera solemne, reverente y con gratitud, como con un corazón y una voz por toda la gente americana. Por lo tanto, invito a todos mis conciudadanos en todas partes de los Estados Unidos, y también a aquellos que estarán en alta mar y aquellos que se encuentran viajando en tierras extranjeras, que separen y observen el último jueves de noviembre, un Día de Acción de Gracias y alabanza…”, extracto de las palabras del presidente Lincoln que están a la vista de los asistentes.
Reunión en familia
Y tal como sucedió en 1651, en su mesa comparten los nativos y los inmigrantes. Las costumbres se mezclan, y la cultura se ve enriquecida. “Muchos de nosotros no tenemos muchos parientes aquí” comenta Mariela, originaria de Venezuela, “y son los amigos reunidos quienes formamos la familia para esta celebración”.
Gente de Venezuela, México, Colombia, Perú y Polonia son recibidos en la familia estadounidense. A los platillos tradicionales norteamericanos se une el pan de jamón, arroces, ensaladas y guisos de la cocina latinoamericana. Los idiomas se intercalan pero los aspectos claves no se pierden. Llámese Día de Acción de Gracias, San Guivinito o Día de Pavo, el Thanksgiving, sigue siendo acerca de compartir, pasar tiempo con personas queridas y disfrutar de una buena mesa, en la que generalmente el pavo es el rey, aunque este lo preparen con salsas de adobo, o lo rellenen de yuca y picadillo.
Siguiendo costumbres, unos más bulliciosos que otros, aprovechan la reunión para la música y el baile. La maravillosa celebración, es aprovechada por algunos para tener un largo fin de semana, y muchos la viven como el principio de las celebraciones navideñas. Tradicional también para la familia gringa es estar atentos a los partidos de football, si el que en español sobrenombran “americano”, y que el que su Liga reserva importantes encuentros para esta fecha. “Fingen que les interesa” bromea Doug al referirse a los latinos invitados.
Y así como hay costumbres que buscan seguirse, otras buscan romperse. “Cito a mis amigos a las 5, e insisto en que tienen que llegar a las 5, no se puede llegar tarde” concluye la anfitriona Mariela, preocupada por no disgustar a su familia política.
Este año, se esperan nuevamente un poco más de 30 personas, en el Thanksgiving con su toque de latino. Y en el centro de todo estará, Nicolás, producto del amor y el matrimonio entre estadounidense e hispana. Inmerso en ambas culturas, las herencias se mantienen en el hijo de 6 años edad y se desarrolla un amplio sentido de identidad.
Nicolás no solo aprende español e inglés, comienza a conocer la historia de sus antepasados y sus tradiciones. Doug y Mariela Noto, se encargan de inculcarle el sentido espiritual de dar gracias por los años fructíferos y los cielos sanos. Que así lo proclamó Lincoln. “The year that is drawing towards its close, has been filled with the blessings of fruitful fields and healthful skies….”
Tuesday, November 23, 2010
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