ARTE 'frito' rico en chucherías
Mi Gente
Publicado el 04-20-2010
El regreso de Franco Mondini-Ruiz a “Carlota”
Para Franco Mondini-Ruiz en la vida tenemos dos opciones, la de reír o la de llorar, el eligió ambas. Abogado de profesión, renunció a su “vida perfecta” para dedicarse al arte. En sus obras representa su muy propia y agridulce elección, esculturas de comida chatarra creadas con resina son combinadas mordazmente con objetos encontrados y pinturas al óleo.
Nació en San Antonio, Texas y se considera producto del sueño americano, de una mixtura cultural, de la tolerancia entre razas y de los derechos humanos. Su padre inmigrante, perteneció a la burguesía italiana, su madre a una familia mexicana que criaba gallinas en su patio.
Creció en un suburbio blanco, casi sin saber que era latino. “Hablar español no era ni siquiera una opción, mexicano, fue una palabra que rara vez escuché” comentó el artista durante la recepción de estreno de su exposición montada en el McColl Center de Charlotte.
“Con esta obra continuó mi viaje y exploración artística de la condición humana”, explicó el pintor y escultor de influencia Tex-Mex. Nativo de una ciudad donde cerca del 70 por ciento de la población es latina, Mondini-Ruiz fue uno de los escasos latinos de su generación que ingresaron a “Law School” y apenas el segundo en una gran firma de abogados.
Tras años de éxito en la jurisprudencia; las exuberancias y sobre todo los dolores de Franco Mondini-Ruiz encontraron consuelo a través de la pintura y la escultura. “Sin quitarme mi costoso traje Hugo Boss, comencé a crear con el material que tenía a mi alcance” comentó. Nacieron las intrincadas viñetas, compuestas de chucherías, pastelillos de plástico, figuras de cerámica y colillas de cigarro.
En la muestra que abrió en su segunda visita a Charlotte, el artista autodidacta expone con humor su confuso pasado. Sensible al racismo y clasismo “es la terapia que uso para curarme”. Se titula provocativamente “Fried” (frito) y “celebra” los problemas culturales, sociales e históricos de la sociedad americana.
“Es una metáfora de la cultura contemporánea y el constante desbalance que existe en el mundo” explicó el creador. Con honestidad, e ingeniosos títulos, Mondini-Ruiz expresa sus placeres y a la vez critica el colonialismo y la explotación humana que conlleva la búsqueda de la buena vida. Partícipe vivo de su obra, manifestó: “no podemos dejar a la gente vivir de comida frita”.
Mi Carlota, es tu Carlota
En 2004, durante su residencia de artista en Charlotte creó en su estudio del centro McColl, Salón Carlota. Una recreación de una botánica mexicana donde juntó a 33 artistas latinos de la ciudad en su intento de ilustrar al público sobre la diversidad y de abrir opciones para la audiencia hispana.
“Charlotte es el escenario perfecto, siendo una ciudad del Sur, lidia con problemas de racismo y clases sociales, pero también está conectado al corporativismo y al poder financiero”, explica Mondini-Ruiz. “Se identifica con el conflicto que vivo, en la ciudad hay una mixtura muy interesante”.
Franco en su arte, franco en sus intensiones, franco en su presente y en su pasado, el artista comparte en “Fried” la risa y el llanto, pero también lo pone a la venta. Sus obras son un exquisito menú con precios que llegan hasta los 5 mil dólares, pero también incluye el “Happy Meal” por sólo $199.
La oportunidad de ser víctima del placer consumista, llévese una cubeta que contiene tres deliciosos cuadritos. Abierto el apetito por el arte, el libro “High Pink” ilustra el significado de 56 de sus instalaciones. Acompañan hilarantes historias del mismo autor y en oferta especial ($49.99), incluye un pastelito, una costillita de cerdo, una dona glaseada o hasta un celular cubierto de helado.
Al final de su presentación, el artista se anima a mostrar el idioma que no pudo aprender cuando niño. “Es una pachanga, una fiesta Tex-Mex, y es como una panadería, una tiendita donde la gente puede comprar muchas cosas bonitas y participar en la fiesta de la vida”.
Abierto para todo tipo de público, “Fried” permanecerá a la vista y a la venta hasta el 21 de agosto de 2010.
McColl Center for Visual Art
721 N. Tryon St.
Charlotte, NC 28202
704-332-5535
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment